No tengo a mano (ni a maquina) ni boli ni papel, así que con el permiso de los tres pares de ojos que de vez en cuando se despistan y caen aquí (hola, majos) voy a hacer una lista de las cosas que tendría que hacer hoy. Aunque ya sean las siete, y sea noche cerrada.
-Tengo que recoger la ropa limpia.
-Tengo que recoger la ropa no tan limpia.
-Tengo que hacer una colada de la ropa definitivamente no-limpia (y tenderla, claro).
-Tengo que limpiar la cocina (si no quiero que lo que he soñado hoy se haga realidad).
-Tengo que recoger el salón.
-Tengo que dejar que el hamster pasee por mi tripa un rato. Y darle pipas si se portar bien y no muerde los barrotes.
-Tengo que meterle mano a la guitarra hasta que cruja.
-Tengo que dibujar perretes.
-Tengo que tener ganas de hacer por lo menos el 20% de estas cosas.
Y creo que no.
He soñado que tenía que redactar crónicas deportivas mientras escuchaba a Iñaki Gabilondo ocupar el hueco que ha dejado en nuestros corazones Andrés Montes. Sí, yo también lo amaba, qué pasa. También he soñado con insectos de patas espinadas. Que crujían mucho al ser aplastados. Y pese a todo, no se morían (los muy cabrones).
Joder, qué espesura la de hoy.
(Tampoco estaría mal escribir algo casi decente aquí, por primera vez en años.)
(Suerte de aquel que me hizo una lista de reproducción de canciones para no morir mientras se hacen las tareas del hogar. Muá, bonico.)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada